270.- La hermandad de las lunas eternas.

Las raíces vibraron una vez más, y la luz azulada de la cámara palpitó con mayor intensidad. El aire se volvió denso, casi líquido, como si la realidad misma comenzara a desdoblarse.

Lúa sintió un estremecimiento recorrerle la espalda; entonces, las sombras comenzaron a moverse.

No surgieron de un s...

Inicia sesión y continúa leyendo