280.- La calma antes del llamado lunar.

Lúa sonrió, agradecida por cada detalle pensado para ella.

—Gracias, Aelius.

Él inclinó levemente la cabeza.

—No hay nada que agradecer, Luna. Lo que llevas dentro concierne a todos nosotros.

Un breve silencio se instaló en la habitación, cargado de una expectativa suave. Afuera, el murmullo del...

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