289.- La casa vuelve a llenarse.

Al principio no ocurrió nada. Maren mantuvo la respiración contenida, temeroso incluso de presionar demasiado. Y entonces el pequeño movimiento demasiado claro firme inconfundible.

Los ojos de Maren se abrieron con asombro. Su expresión, siempre disciplinada y contenida, se quebró en algo casi infa...

Inicia sesión y continúa leyendo