382.- Entre Dos Mundos Antiguos.

—No... —respondió con ilusión mientras entrelazaba sus dedos con los de Cassiel—. Creo que apenas acaba de comenzar.

Entraron a la casa y se encontraron con un lugar amplio, elegante y perfectamente ordenado, donde la iluminación cálida resaltaba la madera de los muebles y el ambiente acogedor de la...

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