Meneando la cola y susurrando secretos

Cuando me miré en el espejo, vi a alguien desconocido mirándome de vuelta. Era como una versión fantasma de mí mismo, con piel pálida y huesos afilados asomando. Mi cabello rubio, que solía ser espeso y lujoso, ahora parecía una mera sombra, apenas cubriendo mi cuero cabelludo. La camiseta de volunt...

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