Capítulo 123

Él soltó una risa de pronto.

¿Era él ese camino prohibido que no debía ni mirar?

Ya no me atrevía a sostenerle la mirada.

Lo que vi en sus ojos era demasiado intenso, sin filtros, y terriblemente tentador.

"Tengo cosas que hacer esta tarde", dije, mirando fijamente al suelo. "Me voy a almorzar."...

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