Capítulo 181

Ese grito fue como una alarma—agudo, estridente, y demasiado cerca.

Sebastian se apartó como un resorte y de inmediato tiró hacia abajo el borde de su camisa —que, tristemente, era lo único que tenía puesto— para taparme las piernas.

Todo su cuerpo se tensó mientras giraba hacia la puerta.

Yo, mi...

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