Capítulo 199

Llegué a duras penas al trabajo a la mañana siguiente.

Me dolía hasta el alma, tenía el cuerpo molido y caminaba como una cría de venado dando sus primeros pasos sobre hielo.

Quién diría que un maratón de placer podía dejar a una persona tan destruida al día siguiente.

Ni el corrector milagroso l...

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