Capítulo 215

La señora Dahlia apenas comenzaba a balbucear excusas cuando el teléfono de Sebastian sonó.

Apenas contestó, su rostro se endureció como una roca.

La voz aterrada de Luna Regina se coló por el auricular—chapoteos, jadeos... y luego un grito ahogado que terminó en seco.

La señora Dahlia se quedó s...

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