Capítulo 266

Me quedé tiesa por al menos un minuto, tratando de entender qué demonios acababa de ver. Finalmente, respiré hondo, aunque con temblores, y agarré el móvil otra vez. Me costaba hasta tocar la pantalla. El corazón me latía en el cuello.

Presioné el botón para encenderlo. Ahí estaba la foto.

Igual d...

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