Capítulo 290

El colchón cedió un poco cuando Sebastián se soltó con cuidado de nuestro nudo enredado.

Con los ojos entrecerrados, lo vi cruzar el cuarto, su cuerpo recortado por la luz de la mañana que se colaba entre las cortinas.

Todavía podía sentirlo por todos lados. Lo de anoche me quedó grabado, literal....

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