Capítulo 298

El silencio en la sala fue total.

Maggie Locke se quedó tiesa, como congelada, y sus ojos echaban chispas cuando se dio cuenta de lo que había pasado.

Sus dedos se movían inquietos, la rabia por dentro empezaba a salirsele por las costuras. Su cara perfectamente controlada empezó a agrietarse.

Yo...

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