Capítulo 302

Casi se me cae la bandeja cuando Sebastián soltó eso así, con toda la calma del mundo.

Sentí que el corazón me dio un brinco, y por un instante no sabía si correr a la cocina o lanzarle la bandeja directo a la cara.

Mis papás se quedaron tiesos, como si alguien hubiera presionado pausa. Se miraban...

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