Capítulo 321

Sentí la mano firme pero calmada de Sebastián llevándome de nuevo a la casa.

Caminaba sin pensar mucho, como si mis pies supieran a dónde ir aunque mi mente no cooperara.

Mi cabeza aún estaba dando vueltas por la cena tan caótica, pero al menos logré salir antes de hacer el ridículo frente a toda ...

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