Capítulo 75

Alpha Sebastian seguía completamente quieto, con esos profundos ojos ámbar que me observaban tan fijamente que sentía que la piel me hormigueaba.

No me atrevía a mirarlo directo a la cara.

Cada vez que nuestras miradas se cruzaban, yo desviaba los ojos enseguida, concentrándome mejor en la línea d...

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