Capítulo 23 Capítulo 23

El sol ya se filtra por las cortinas cuando empiezo a despertar. Mi cuerpo entero protesta al moverme. Un dolor punzante se instala en mi espalda y mi cuello está tan rígido que siento que me han atropellado.

Gimo en voz baja y me incorporo lentamente, masajeándome la nuca con una mueca.

—Dios… esto...

Inicia sesión y continúa leyendo