Capítulo 44 Capítulo 44

Alejandro me mira.

—¿Estás bien? —pregunta, pero su tono tiene ese filo que me saca de quicio.

—¿Por qué no me lo dijiste? —suelto, antes de poder contenerme.

—¿Decirte qué?

—Que él lo sabe. Que sospecha. ¿Qué tanto sabe, Alejandro? ¿Y por qué se siente con el derecho de venir a burlarse en mi cara?...

Inicia sesión y continúa leyendo