Capítulo 48 Capítulo 48

Antes de que pueda responderle, la madre de Alejandro aparece a pocos metros, conversando con otras dos mujeres. Cuando nos ve, se excusa con ellas con una sonrisa diplomática y se acerca.

—¡Ahí están! —dice María, con voz cálida y un leve toque de entusiasmo. Mira primero a su hijo, luego a mí—. Es...

Inicia sesión y continúa leyendo