Capítulo 52 Capítulo 52

Cruzamos el jardín con paso seguro. Alejandro mantiene su brazo firmemente rodeando mi cintura. En cada paso, siento el calor de su mano en la curva de mi espalda, el roce sutil de sus dedos contra mi vestido y esa tensión casi eléctrica que vibra en el aire. Fingimos. Claro que sí, pero hay algo en...

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