borracho

No estaba segura de qué habían puesto en la sidra, pero para mi tercer trago, todo mi cuerpo vibraba con energía. Inquieta, me removí en mi asiento junto al hogar.

—¿Quieres bailar, Princesa? —murmuró Skye en mi oído, el tono bajo y rico de su voz me hizo estremecer.

—Sí, por favor —respondí en un...

Inicia sesión y continúa leyendo