Mañana de Navidad

Otra mañana de diciembre amaneció, fría y gris. Me giré debajo de la manta, buscando calor, y choqué con un cuerpo suave. Mis párpados se abrieron lentamente, y miré a través del sueño a Willow.

—Buenos días, Tyranni —murmuró, parpadeando hacia mí en la penumbra—. Si querías acurrucarte, podrías ha...

Inicia sesión y continúa leyendo