«No ha terminado»

Me desperté de golpe, con el aliento atascado en la garganta, con las voces de los gemelos aún flotando como ecos que se apagaban: suaves, lejanas, como si me llamaran desde detrás de una pared a través de la cual casi, casi podía alcanzar.

El sonido no era claro, no del todo; era más una sensación...

Inicia sesión y continúa leyendo