Capítulo 29: Hace dieciocho meses

Whiskey.

No tengo nada que darle. Nada más que dolor y muerte. Miré sus ojos profundos como el océano. Él me devolvió la mirada con todo lo que tenía. Me miró como si estuviera listo para saltar a una pira y quemarse vivo, solo para hacerme sonreír. Sus largas y gruesas pestañas parpadearon y revol...

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