Capítulo 56: Ve a dormir

Aurora.

—¡Diosa, ayúdame!— gritó Gunner a todo pulmón. Solté una risita divertida. Gunner es ridículamente sexy, y no quiero nada más que montarlo como a un bronco salvaje. Pero, joder, puede ser realmente estúpido. Llamar a la Diosa como si le importara un carajo. Actuar como si los hombres lobo n...

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