Capítulo 123

Las piernas de Laura cedieron. Cayó al suelo con fuerza junto a un gran roble.

La sangre le empapaba la camisa. Las costillas le gritaban con cada respiración. La herida de cuchillo en el pecho se había abierto otra vez durante la pelea.

Pero estaba viva.

Los lobos de sombra yacían muertos a su a...

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