Capítulo diecisiete

Las palabras quedaron suspendidas en el aire, aplastando a Laura como un peso enorme.

El aroma del Compañero Primordial.

Se abrazó a sí misma, intentando darle sentido a todo. La mente se le aceleró, el corazón golpeándole las costillas como si quisiera liberarse.

Apenas entendía lo que significa...

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