Capítulo 54

La cabeza de Laura descansaba contra el pecho de Dante, el latido de su corazón firme bajo su oído. El aire nocturno se sentía fresco sobre su piel acalorada mientras estaban de pie en el pequeño claro, y ninguno quería romper el hechizo de aquel instante.

—Deberíamos volver —dijo por fin Dante, au...

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