Capítulo 33 Capítulo 33

La segunda piedra pesaba exactamente igual que la primera.

Me quedé arrodillada frente a la roca grande con las dos piedras de río en las manos, una en cada palma, mientras el viento frío me azotaba el rostro. Los cuatro guerreros mantenían el perímetro en silencio absoluto, pero yo apenas los regi...

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