Capítulo 39 Capítulo 39

El plazo no tenía fecha escrita.

Eso era lo que más me desesperaba. No había un número de días, ni una luna marcada, ni una condición clara que yo pudiera medir. Solo la certeza fría de que alguien, en algún lugar, había decidido concederme tiempo… y que ese tiempo no era infinito. Cada mañana al d...

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