Capítulo 55 Capítulo 55

Mis ojos se abrieron como platos, con el pulso martillándome contra las costillas como un tambor atrapado. Me quedé mirando la carne oscura y en descomposición alrededor de su pecho, en absoluto desconcierto, con la voz temblorosa mientras las palabras se abrían paso a la fuerza por mi garganta.

—E...

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