Capítulo 30

Rhea

La luz de la mañana me arrancó de un sueño inquieto. Los labios todavía me hormigueaban por el sueño de anoche: por el beso desesperado de Jax, sus manos temblorosas, su voz quebrada jurando que me encontraría.

Me llevé los dedos a la boca, recordándolo de pie bajo mi ventana a las 2:47 a. m....

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