Capítulo 109 Capítulo 109

El silencio de la mañana siguiente en la mansión de Bellagio no traía paz. Era una tregua fría que venía antes de la tormenta.

A las seis y media de la mañana, la luz gris del otoño en Lombardía entraba por las ventanas altas del ala oeste. Frente al espejo del vestidor, me puse un traje sastre bie...

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