Capítulo 132 Capítulo 132

El rugido de los motores diésel de la comitiva cortaba la cortina de agua que caía sobre la autopista hacia Génova.

En el asiento trasero del blindado, el silencio entre Emir y yo no traía calma. Era la pausa fría que llega antes de una ejecución. 

Tenía el muslo derecho pegado al suyo. El calor d...

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