Capítulo 22 Capítulo 22

—Eh... disculpen. Se les cayó una de las gafas cerca del borde y...

La voz de Esteban fue como un balde de agua fría sobre nosotros.

Todo se detuvo. Mateo se quedó quieto, con el pecho agitado sobre el mío, y separó sus labios de los míos apenas unos milímetros. Su respiración seguía rozando mi bo...

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