Capítulo 26

James estaba recostado en el sofá, revisando unos papeles que tenía en las manos. Los miraba con gesto serio, mascullando maldiciones entre dientes cada vez que lo hacía.

—¿Pasa algo? —le pregunté, sentándome en la silla y observándolo.

Él alzó la vista con pereza y luego, con los labios apretados...

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