Capítulo 43

Mientras tanto, en la sala reinaba una calma absoluta. Había menos alcohol sobre la mesa, y lo mismo podía decirse de la comida. Los golpes de la música llenaban cada rincón del cuarto, infiltrándose en la sangre de la gente. Hailey bailaba con Foster en medio de la sala, riéndose con alegría, ya co...

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