Capítulo 46

El salón de juegos era vasto y casi como una cueva, con techos altos que hacían eco de cada sonido. Las paredes eran de un verde oscuro que le daban al lugar una sensación acogedora pero misteriosa. Filas de consolas de videojuegos estaban alineadas contra una pared y sus pantallas brillaban suaveme...

Inicia sesión y continúa leyendo