Capítulo 85

(POV de Angel)

Thomas y yo estábamos tumbados en la cama de la sala de exámenes vacía. El suave zumbido de las luces fluorescentes del centro llenaba el silencio entre nosotros. Mi cabeza descansaba sobre su pecho, y podía escuchar el ritmo constante de su corazón. Era un metrónomo calmante contra ...

Inicia sesión y continúa leyendo