Capítulo 379 Dominación absoluta

Max se quedó paralizado, en shock.

Jamás imaginó que la vena competitiva de Samuel llegara tan lejos.

Grace ya no aguantó más. Abrió la ventana y gritó hacia abajo:

—¡Max, Liam, entren! ¡Se van a congelar!

Max alzó la vista y saludó con la mano.

—¡Mamá! ¡Mira qué grande es mi muñeco de nieve!

...

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