Capítulo 394 Ese amor es verdaderamente aterrador

Cuanto más miraba Alexander el rostro de Emily, más asco le revolvía el estómago.

Y su corazón se le volvió de hielo.

¿Cómo había podido la niña a la que había querido como a una hermana desde la infancia transformarse en una criatura tan venenosa?

Decía amarlo con desesperación.

¿Pero qué clase...

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