Capítulo 438 Compitiendo por abrazar

Max miró a Alexander y, por su tono, no podía sacudirse la sensación de que papá estaba… ¿celoso?

Ahora que lo pensaba, durante el día Max cargaba a Cecilia a cada rato. Le encantaba tanto sostener a su hermanita que, en cuanto la tenía en brazos, se negaba a soltarla. Incluso cuando Alexander lleg...

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