Capítulo 575 Provocación

Liam no pudo dedicarle ni un pensamiento al otro niño y corrió hacia Max.

—¡Max! ¿Estás bien?

Max yacía en el suelo, retorciéndose de dolor, con sus manitas aferrándose instintivamente al cuello de su suéter.

Cuando el niño lo había empujado, el hilo del papalote se le enredó en el cuello. Al rod...

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