Capítulo 134: Danny

El sol apenas empieza a ponerse, bañando el jardín con esa luz perfecta—la hora dorada, la llama Sofía. Las pequeñas risitas de Ethan llenan el aire, y no puedo evitar sonreír mientras lo observo acostado en la manta, pateando sus regordetas piernitas con emoción. Es una mezcla de la gracia de Sofía...

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