Capítulo 83: Nate

La casa está tranquila, casi demasiado tranquila. Entro y cierro la puerta suavemente, escuchando el suave zumbido del calentador y el murmullo de la televisión en la sala. Es una sensación rara en una casa como esta—pacífica, casi como si fuéramos un grupo normal de personas pasando una noche norma...

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