Capítulo 11 Después de la traición

La casa principal de Silvermoon no dormía.

Aunque ya pasaba de las tres de la madrugada, las luces del salón de guerra y del pasillo del sótano seguían encendidas. Elias y el mensajero del este estaban bajo máxima seguridad. Roran había reunido a los capitanes. Los murmullos recorrían los pasillos ...

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