Capítulo 52 Quebradas

El quinto día de la caza amaneció con olor a tierra húmeda y a decisión.

Kael no esperó a que los grupos pequeños regresaran con otro puñado de rastros débiles. Antes del alba ya estaba en el salón de guerra, el mapa del sureste desplegado, la mandíbula apretada. Lyra entró minutos después. A travé...

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