Capítulo 14

El aroma de las raíces curativas y las hierbas calmantes de la Manada de Plata. Las ventanas estaban abiertas, permitiendo que la brisa fresca del bosque trajera los aullidos lejanos de la patrulla nocturna. Me recosté en la silla de cojines gruesos junto a la chimenea, con una mano descansando sobr...

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