Capítulo 75

La cadena nunca dejó de doler.

Incluso cuando mis muñecas dejaron de sangrar, incluso cuando se formaron callos, incluso cuando aprendí a cambiar mi peso para que el hierro no cortara tan profundo — el dolor nunca se fue.

Tal vez no eran las cadenas en absoluto. Tal vez era yo.

Solía soñar con la...

Inicia sesión y continúa leyendo