Capítulo 12

Cornelius sabía que ella no vendría. Estaba demasiado ocupada disfrutando de su recién encontrada libertad como para pensar en él. Qué risible.

La presión aterradora hizo que Mark guardara silencio de inmediato, con sudor frío corriendo por su rostro. —Lo siento, señor Habsburg. Es completamente mi...

Inicia sesión y continúa leyendo