Capítulo 25

El cuerpo de Elizabeth se tensó al detenerse. Su voz era fría. —Suéltame. Necesito levantarme.

Tenía que ir a trabajar.

—Todavía es temprano. Duerme un poco más—. La atrajo más hacia él.

Su tono casual hacía parecer que no había ninguna grieta entre ellos, como si todavía fueran como al principio...

Inicia sesión y continúa leyendo